¿Qué es la práctica intergeneracional?
La práctica intergeneracional (PIG) se refiere a actividades o programas estructurados que reúnen a personas de distintas generaciones en beneficio mutuo. Permite a personas de distintas generaciones intercambiar conocimientos, habilidades y experiencias haciendo hincapié en la reciprocidad. Cada participante aporta algo valioso y obtiene algo valioso a cambio.
En la Australia contemporánea, las generaciones viven a menudo cerca unas de otras, pero rara vez se relacionan, si es que lo hacen. El IGP crea oportunidades significativas y prácticas para que personas de todas las edades aprendan, se apoyen y se comprendan mutuamente.
Aplicable en todas partes, desde escuelas y residencias de ancianos hasta centros comunitarios y lugares de trabajo, este enfoque fomenta el respeto, reduce el aislamiento y fortalece las comunidades. En el caso de las personas mayores, también puede reducir riesgos como el abandono y la marginación.
Compartir el patrimonio cultural: La historia de Elena
Elena, de 72 años, vive en un suburbio de Sydney. El centro comunitario local organiza semanalmente un grupo intergeneracional de cuentacuentos, y Elena comparte historias de su infancia y su herencia cultural con niños de primaria. Aunque al principio le daba vergüenza participar, el interés de los niños por cosas como el huerto de su abuela en Grecia le ayudó a ganar confianza. Ahora Elena dice sentirse menos sola, más valorada y más activa mentalmente. Los niños comprenden mejor a los mayores como personas con sus propias vidas y experiencias.
Por qué es importante la práctica intergeneracional
Muchos mayores se sienten solos o invisibles en sus comunidades. Al mismo tiempo, los jóvenes suelen tener dificultades para encontrar conexiones significativas con mentores o modelos de conducta fuera de sus círculos inmediatos. Esta creciente desconexión tiene costes sociales, emocionales y económicos.
La práctica intergeneracional crea intencionadamente oportunidades de aprendizaje, comprensión y apoyo mutuos. Los beneficios van mucho más allá de las personas implicadas:
Respeto y comprensión: El IGP rompe estereotipos y fomenta la empatía. Así se construyen comunidades que valoran a las personas en todas las etapas de la vida, lo que puede contrarrestar la discriminación por motivos de edad, los malos tratos y la marginación de las personas mayores.
Protección social: Unos lazos más fuertes significan comunidades más capaces de advertir y responder a las necesidades de los mayores, reduciendo la vulnerabilidad y el abandono.
Mejor salud mental: La interacción social combate el aislamiento y mejora el bienestar, sobre todo de las personas mayores que, de otro modo, podrían sentirse aisladas.
Desarrollo de la juventud: Los jóvenes adquieren valiosas habilidades -comunicación, liderazgo e inteligencia emocional- que les preparan para la edad adulta.
Comunidades más fuertes: Los proyectos y experiencias compartidos crean un sentimiento de propósito y pertenencia y favorecen la cohesión social.
Los programas intergeneracionales tienen un impacto duradero y son esenciales para crear comunidades resistentes, compasivas e integradoras. A menudo, los participantes afirman sentirse más seguros, conectados y esperanzados respecto al futuro.[i]
¿Cómo es la práctica intergeneracional?
La práctica intergeneracional puede llevarse a cabo de muchas maneras y en muchos entornos.
En los entornos comunitarios, el IGP puede consistir en un huerto vecinal donde niños y mayores plantan y cosechan juntos, aprendiendo de las habilidades e historias de los demás. Puede tratarse de un centro local en el que los jóvenes ayudan a sus vecinos mayores con problemas tecnológicos sencillos, como configurar un teléfono nuevo, mientras que la persona mayor les enseña a cocinar una antigua receta familiar.
En las escuelas, las personas mayores pueden visitar a los alumnos para leer con ellos, ser sus tutores o mentores, mientras los jóvenes enseñan a los mayores las nuevas tecnologías o comparten sus proyectos creativos. La vitalidad y curiosidad de un joven puede ser una fuente de alegría para una persona mayor. Algunas escuelas incluso comparten instalaciones con residencias de ancianos, de modo que las interacciones diarias entre jóvenes y mayores se convierten en parte de la vida cotidiana.
En las residencias de ancianos, los jóvenes pueden visitarlas para participar en grupos de juego intergeneracionales, programas de realidad virtual, cuentacuentos, actividades musicales y artísticas o celebraciones con los residentes de más edad. Más que simples "visitas", estas interacciones significativas pueden ayudar a los residentes mayores a sentirse valorados al poder compartir historias, experiencias y tradiciones.
En los lugares de trabajo, la IGP puede adoptar la forma de tutoría, en la que los profesionales de más edad comparten su amplia experiencia para orientar a los colegas más jóvenes o el personal más joven ayuda a los colegas de más edad a navegar por las herramientas digitales o las tendencias contemporáneas.
En las artes y los medios de comunicación, la IGP puede darse cuando los mayores comparten historias o patrimonio cultural que los más jóvenes transforman en películas, obras de teatro, podcasts o exposiciones de arte.
En el jardín: La historia de Jake y Stephen
Jake tiene 9 años y le gusta visitar el huerto comunitario de su localidad, donde ciudadanos mayores como Stephen (68) enseñan a los niños técnicas de jardinería. Por el camino, se intercambian muchas historias sobre la escuela y la vida de niño. Jake admira la paciencia y los conocimientos aparentemente infinitos de Stephen, y se siente muy orgulloso cuando crecen "sus" plantas. A Stephen le encanta ver cómo se transmiten sus conocimientos de jardinería, pero también le recuerda su propia curiosidad y esperanza en el futuro. Espera cada sesión con tantas ganas como Jake.
Iniciarse en la práctica intergeneracional
Empezar con IGP no tiene por qué ser ni grande ni complicado. Empieza con una simple intención: unir a la gente. Quizá quieras reducir la soledad, crear más oportunidades de aprendizaje o fortalecer el sentimiento de comunidad.
A continuación, mira a tu alrededor. Muchas comunidades tienen escuelas, guarderías, residencias de ancianos, bibliotecas y centros comunitarios, pero a menudo tienen poca interacción. Una simple conversación podría iniciar una colaboración.
Después, explora las ideas. Un cuento compartido, una actividad culinaria, una tarde de ayuda técnica o un proyecto de jardinería comunitaria pueden crear conexiones que se conviertan en algo más grande. Lo más importante es la reciprocidad: tanto los jóvenes como los mayores deben sentir que reciben y que dan.
Por último, recurra a recursos y redes como el Australian Institute for Intergenerational Practice (AIIP). Y con cada actividad, tómese tiempo para reflexionar, aprender y adaptarse, de modo que su programa siga evolucionando de forma que realmente funcione para los participantes.
Recursos
Si está interesado en iniciarse en el IGP, hay muchos recursos, redes y programas a los que puede recurrir, muchos de ellos gratuitos. Algunos ejemplos son:
Eventos y noticias de la AIIP
Formación y desarrollo profesional de la AIIP
Aprendizaje intergeneracional Australia programas
Instituto Australiano de Práctica Intergeneracional
La AIIP es una organización sin ánimo de lucro dedicada a reunir a las generaciones y hacer que las conexiones intergeneracionales formen parte de la vida cotidiana en Australia. La AIIP ha visto de primera mano el poder transformador de estas conexiones para las personas, las familias, las comunidades y la mano de obra.
Como máximo organismo nacional, el trabajo de la AIIP tiende puentes entre la investigación y la práctica real para desarrollar programas basados en pruebas, sostenibles y con impacto. El instituto proporciona herramientas prácticas, como guías paso a paso y plantillas, y crea espacios de aprendizaje y colaboración a través de simposios, talleres y seminarios web. En 2025, el AIIP lanzó las Normas mínimas intergeneracionales australianasque establecen puntos de referencia claros para programas de calidad que promueven el aprendizaje entre generaciones, reducen la discriminación por razón de edad y fomentan la cohesión social.
La AIIP apoya iniciativas como la serie de televisión de ABC Hogar de ancianos para niños de 4 años y Hogar de ancianos para adolescentes. El instituto ha impartido el programa de desarrollo profesional Joining Old and Young (JOY) a más de 260[AF5] y lidera la participación de Australia en la Semana Intergeneracional Mundial.
Referencias
[1] Entre los estudios que han analizado los comentarios de los participantes se incluyen Radford et al. (2024), "Measuring the impact and influence of the ABC series on intergenerational practice in Australia"; Peters et al. (2021), "Intergenerational programmes bringing together community dwelling non-familial older adults and children: a systematic review"; y Cohen-Mansfield (2021), "In the eye of the beholder: the impact of intergenerational programs from the perspectives of their different stakeholders".
Sobre el autor
Profesora emérita Anneke Fitzgerald, PhD
Instituto Australiano de Práctica Intergeneracional (AIIP)
Anneke Fitzgerald es la fundadora y presidenta del Instituto Australiano para las Relaciones Intergeneracionales...
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