Así lo escribe Peter Willcocks, un jubilado que se autofinancia, superviviente de la polio y defensor de la atención a las personas con discapacidad que lucha contra la exclusión del NDIS.
Él afirma: «Esto es discriminación por edad en su esencia, y se ve agravado por las deficiencias del nuevo programa Support at Home, que promete mucho pero genera desigualdad para los australianos mayores como yo».