El psicólogo clínico Dr. Suraj Samtani afirma que, cuando examina un cerebro envejecido, no comienza con pruebas de memoria ni escáneres cerebrales. Empieza por preguntar con qué frecuencia la persona ve a sus amigos, participa en actividades comunitarias o siente que tiene a alguien en quien confiar.
«La fragilidad social se da cuando somos vulnerables a perder los recursos que necesitamos para mantener nuestras conexiones sociales y satisfacer nuestras necesidades sociales», afirma el investigador postdoctoral del Centro para el Envejecimiento Cerebral Saludable (CHeBA) de la Universidad de Nueva Gales del Sur (UNSW) en Sídney.
El trabajo del Dr. Samtani se centra en el riesgo de desarrollar demencia. Afirma que las consecuencias de la desconexión social a medida que envejecemos son profundas, ya que la fragilidad social está relacionada no solo con el deterioro cognitivo, sino también con mayores índices de discapacidad y muerte prematura.
:quality(75))
Todos los comentarios son moderados. Consulte nuestras condiciones de uso para saber cómo participar en nuestra comunidad.