La historia de Sam

A Sam lo ingresaron en una residencia para personas mayores (muy lejos de casa).

Sam, de 76 años, se puso en contacto con el equipo SLASSS de ADA Law con la ayuda de sus nietos. Sam buscaba ayuda para volver a su hogar y a su comunidad, situados en una zona remota, y le preocupaba no poder acceder a sus recursos económicos.  

Sam ingresó en una residencia para personas mayores (muy lejos de casa) tras sufrir una amputación parcial de una extremidad inferior hace dos años, después de haber seguido un exhaustivo programa de rehabilitación en el hospital.  

Sam contó que sus familiares viven a más de 500 km de él y que su pareja nunca ha podido visitarlo en persona debido a la distancia.  

Sam afirma sentirse aislado socialmente y angustiado por no ver a su pareja desde hace mucho tiempo. Los familiares alegaron que el hijo adulto de Sam estaba desviando su pensión de asistencia a personas mayores y le negaba el acceso a sus recursos económicos.  

La comunidad de origen de Sam se encuentra en una zona con acceso limitado a centros de atención a personas mayores o a servicios de apoyo para este colectivo. El único centro para personas mayores es una residencia de vida independiente con apoyo situada cerca del hospital local, y los servicios de atención a domicilio y comunitaria solo ofrecen apoyo social y transporte. 

Sam informa de que el RFDS presta apoyo clínico a la comunidad local, junto con el Servicio Sanitario Polivalente del hospital local. 

SLASSS pudo confirmar que Sam no reunía los requisitos para acceder a un alojamiento de vida independiente con apoyo, ya que padece afecciones médicas complejas.  

SLASSS derivó a Sam a la Unidad de Personas Vulnerables (VPU) de la Policía de Queensland (QPS), que pudo confirmar que el hijo mayor de Sam había sido designado anteriormente para tomar decisiones financieras. No se pudo determinar la existencia de ningún poder notarial duradero vigente.  

Gracias a la labor de defensa de SLASSS y QPS – VPU, el director del RACF se encargó de que el RACF cubriera los gastos de transporte, para que Sam pudiera disponer de un taxi adaptado para sillas de ruedas y recibir ayuda para acudir a Services Australia y a la sucursal local de su banco.  

Sam comentó que también le preocupaba que los cuidados personales y la medicación no se administraran correctamente o a tiempo. SLASSS colaboró con Sam para que se abordaran estas preocupaciones, y se puso en marcha una revisión del plan de cuidados junto con el centro residencial de cuidados a largo plazo (RACF).  

SLASSS presentó una solicitud de investigación ante la OPG para examinar las actuaciones del hijo mayor, y el investigador principal confirmó que, por el momento, no se tomarían más medidas, ya que Sam tiene capacidad para tomar decisiones. SLASSS facilitó información a Sam sobre cómo formalizar un poder notarial duradero (EPOA) para ayudarle a proteger su patrimonio y sus finanzas.  

Sam seguirá colaborando con SLASSS mientras se ocupa de la formalización del poder notarial (EPOA) y espera a que concluyan las investigaciones policiales relacionadas con las finanzas de la asociación.  

Sam ha informado recientemente de que, desde que presentó la queja sobre la atención que recibía, el personal del RACH ha puesto en marcha nuevas medidas con las que se muestra satisfecho.