Todo el mundo debe sentirse cómodo y seguro en su propia casa

No poder opinar sobre lo que ocurre en nuestra casa puede hacernos sentir incómodos y con menos control sin saber exactamente por qué. 2 min read

Última actualización: 9 de septiembre de 2025

Todo el mundo tiene derecho a sentirse cómodo y seguro en su propia casa, y ese derecho no disminuye con la edad. Tampoco cambia si otra persona -pareja, hijo adulto, amigo- comparte nuestro hogar, ya sea a corto o largo plazo.

Muchos acuerdos de convivencia y visitas funcionan bien. Pero a veces, situaciones que empiezan bien pueden cambiar con el tiempo. Los comportamientos y actitudes pueden introducirse poco a poco y hacernos sentir incómodos e impotentes.

  • Un hijo adulto, que ha vuelto a vivir "una temporadita", empieza a traer personas, animales domésticos o pertenencias sin tu consentimiento.

  • Nuestra pareja decide los asuntos domésticos sin nosotros, supervisa lo que hacemos o limita nuestro contacto social.

  • Un invitado ignora nuestras preferencias sobre cómo se hacen las cosas en casa.

  • Un visitante se niega a marcharse cuando se lo pedimos o trata la casa de forma que no nos gusta.

Puede que ni siquiera sepamos exactamente por qué nos sentimos incómodos ahora, porque los cambios han sido graduales o inconsistentes. Pero cualquier cosa que nos haga sentir incómodos o inseguros en nuestro propio hogar no está bien, y a veces puede ser un signo de maltrato a las personas mayores.

"Maltrato a las personas mayores" es un término que se utiliza para describir un comportamiento abusivo hacia una persona mayor o una falta de atención que provoca su daño o angustia. Puede darse en todo tipo de relaciones y situaciones. Puede ser deliberado o involuntario, y también puede ser difícil de reconocer.

Un tipo de maltrato a las personas mayores es el psicológico, que se produce cuando una persona hace algo que nos hace sentir emocionalmente heridos, angustiados, afligidos o menospreciados. Puede ocurrir ocasionalmente o ser continuo. Podemos estar confusos sobre lo que ocurre porque la persona que nos maltrata mezcla su comportamiento manipulador con acciones cariñosas y conciliadoras. Esto se conoce como "control coercitivo".

No debemos sentirnos molestos, asustados, devaluados o ignorados por alguien que vive o se aloja en nuestra casa. Sentirnos seguros y cómodos en nuestra propia casa es importante para nuestro bienestar e independencia.

Si nuestra capacidad de decisión disminuye, podríamos sentir que ya no estamos al mando en casa. Pero podemos salvaguardar nuestras decisiones haciendo un poder notarial duradero, en el que consten nuestros deseos y preferencias para que otros los cumplan en nuestro nombre. Los nombramientos de tutores también pueden protegernos.

¿Se siente incómodo, inseguro o poco valorado en casa?

Más información sobre cómo elegir lo que ocurre en su hogar

Más información sobre los malos tratos a las personas mayores

Descargar

Todos los comentarios son moderados. Consulte nuestras condiciones de uso para saber cómo participar en nuestra comunidad.