Todo el mundo tiene derecho a decidir a quién ve y con quién tiene contacto. Este derecho no disminuye con la edad. Debemos poder ver, por ejemplo, a los familiares y amigos que queramos y al médico de cabecera que prefiramos.
Por desgracia, a veces la gente nos impide elegir a quién vemos y con quién tenemos contacto. Pueden tener buenas intenciones; por ejemplo, creen que la persona prohibida nos trata mal. Pero sigue siendo nuestra decisión ver o no a esa persona.
Si otra persona decide a quién vemos y con quién tenemos contacto, puede estar negándonos nuestro derecho a la autonomía en la toma de decisiones. Esto puede equivaler a maltrato social y emocional.
El término"maltrato de ancianos" se utiliza para describir el maltrato, la intimidación o el comportamiento explotador hacia una persona mayor, o una falta de atención que le causa daño o angustia. Puede darse en todo tipo de relaciones y situaciones, y puede ser deliberado o involuntario. Puede ser difícil de reconocer, pero si nos sentimos asustados, aislados, irrespetados o inseguros, merece la pena buscar ayuda para cambiar las cosas.
Otros signos de restricción de las libertades personales son:
limitar nuestras actividades sociales
retener nuestro correo o el acceso a un teléfono
tomar decisiones sobre cómo se gasta nuestro dinero
mudándose a nuestra casa y trayendo a otros para quedarse sin permiso.
Podemos reconocer el maltrato psicológico cuando se produce porque nos causa dolor emocional, angustia o aflicción o nos hace sentirnos degradados. Podemos empezar a sentirnos deprimidos o preocupados.
Lamentablemente, los responsables del maltrato psicológico a las personas mayores suelen ser los hijos adultos. Otros responsables pueden ser yernos y nueras, parejas, amigos y vecinos.
A veces, la persona responsable mezcla comportamientos controladores con comportamientos cariñosos o de disculpa. Oculta el comportamiento controlador a los demás y sólo muestra un comportamiento cariñoso cuando los demás están cerca. Es difícil averiguar qué está pasando porque el trato desagradable es muy incoherente. Un comportamiento confuso y errático como éste podría ser un signo de control coercitivo.
Por "control coercitivo"se entiende un patrón de comportamiento diseñado para manipular a otra persona. Ocurre en las relaciones de confianza: confiamos en la otra persona y aceptamos su comportamiento. Podemos poner excusas. Nuestros pensamientos y sentimientos pueden impedirnos ver la situación con claridad.
Si es otra persona la que decide a quién ves o con quién tienes contacto, ¿cómo te sientes al respecto?
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