Por muchas razones, nuestra gestión financiera puede implicar a otras personas: familiares, un contable, un planificador financiero, personal del banco. Pero aunque otra persona nos ayude a administrar nuestro dinero, siempre debemos saber cuánto tenemos, dónde está y en qué se gasta.
¿Hay transacciones en nuestros extractos bancarios o cuentas que no reconocemos? ¿Nos presiona alguien para que tomemos decisiones financieras a su manera? ¿Alguna vez nos hemos sentido incómodos por la intervención de otra persona en nuestros asuntos económicos?
Algo así podría ser un signo de maltrato económico a personas mayores. El "maltrato a las personas mayores" es un término utilizado para describir un comportamiento abusivo hacia una persona mayor o una falta de atención que provoca daño o angustia. Puede darse en todo tipo de relaciones y situaciones, y puede ser deliberado o involuntario. Puede ser difícil de reconocer, y hay más de un tipo de maltrato.
El maltrato económico de las personas mayores consiste en el robo o uso indebido de su dinero, bienes o propiedades. A veces implica amenazas e intimidación, pero no siempre. Puede ser silencioso y estar oculto.
El abuso puede ser tan simple como:
que alguien se quede el cambio o se compre cosas cuando nos hace la compra.
no contribuir a los gastos del hogar mientras vivan con nosotros.
ocultándonos nuestros extractos bancarios.
También puede ser tan grande como alguien:
retirar nuestro dinero sin su permiso
insistiendo en que gestionen nuestro dinero
presionarnos para que cambiemos nuestra voluntad a su favor o para que les prestemos dinero, posesiones o propiedades
vendiendo nuestra casa sin nuestro consentimiento.
A veces, el abuso financiero de las personas mayores puede surgir por el uso indebido de un poder notarial. Es importante disponer de este documento, pero es aconsejable contar con un abogado cuando nombramos a nuestros apoderados y poner por escrito exactamente cómo queremos que nos ayuden con las decisiones si llega el momento en que necesitamos ayuda. Así se reducen las posibilidades de que alguien haga un mal uso del documento diseñado para proteger nuestras decisiones.
Cuando tenemos a otras personas que nos ayudan a gestionar el dinero, las cosas suelen ir bien. Pero si algo no va bien, debemos prestar atención a las señales de alarma, tomar medidas y buscar la ayuda de un experto. Eso podría ser todo lo que necesitamos para proteger nuestras finanzas, nuestro hogar y nuestra seguridad.
Todos los comentarios son moderados. Consulte nuestras condiciones de uso para saber cómo participar en nuestra comunidad.